''But in my heart there'll always be
Precious and warm a memory through the years''
Precious and warm a memory through the years''
Estaba ordenando mi ropa, hasta
que de un momento a otro, decidí abrir la mesita de luz olvidada que ya hace
tiempo está en el rincón del vestidor… Para mi sorpresa, entre todas las cosas
que encontré en su interior estaba un portarretratos con una secuencia de tres
fotos de la inauguración de un boliche el año pasado, inevitablemente rompí en
llanto, de esos que te dejan sin aire, con los ojos hinchados y la cara roja
como culo de mono. Por fin había caído que en realidad estaba totalmente pelada
con la única persona que en mi vida fue una mejor amiga con todas las letras,
de esas que están siempre, en las buenas y en las malas, de las que le podes
contar cualquier cosa sabiendo que no te van a traicionar ni juzgar, por fin había
encontrado una persona que me entendía, de esas con la que haces cualquier
clase de locura, el tipo de locuras que sabes que no te vas a olvidar nunca en
tu vida, lo malo es que cuando las recuerdo, enseguida me invade un sentimiento
agridulce repleto de nostalgia, mezclado con los momentos felices y la
desgracia de que tan solo sea un recuerdo muy lejano a repetirse o igualarse
por la circunstancia de los hechos.
La verdad, es que no tengo muy en
claro porque nos peleamos, de un día para otro las cosas empezaron a ser muy
diferentes, y las infinitas charlas que teníamos por wsp se convirtieron en
casi conversaciones inexistentes. En un parpadeo ya no sabía más nada de su día
a día, y no entendía bien porque, hasta que, obviamente, tuvimos esa ‘charla’
donde dejábamos la amistad de lado y todo terminó en buenos términos, o al
menos, así me pareció.
Después de eso, no supe más nada
de ella, más allá de que seguí frecuentando los mismos lugares y relacionándome
con la misma gente… desapareció, lo que más me dolió, para ser sincera, es que
yo realmente creía que nuestra amistad era de verdad, que las horas que pasábamos
imaginándonos dentro de 20 o 30 años tomando el té y riéndonos de nuestras ‘aventuras’
realmente iban a pasar, y que nuestros nietos iban a conocer a la amiga loca de
sus respectivas abuelas.
Todo pasó tan rápido, todo se
derrumbó en agosto y después de cinco meses caigo realmente en su ausencia, en
morirme de ganas de contarle miles de cosas, de extrañar fumarnos atados
enteros de Lucky Strike (entre otras cosas) en el tercer piso de la
universidad, de las huidas en su auto, las visitas al cementerio, las visitas
al ‘Pelu’, las salidas improvisadas, tan biónica, los campos, la ruta, los
juegos en el aula escondía… entre innumerables vivencias más. (Hasta vomitamos juntas...)
Dicen que soltar es crecer, trilladísimo,
y aunque no sé cuánto de cierto tiene esa frase, lo único que tengo claro es
que muero de ganas de abrazarla y empezar a hablar como si nada hubiese pasado,
como ya dije lo que me mata de frustración es el no saber el motivo del distanciamiento.
Y no crean que todo es color de
rosa, un par de las promesas de lealtad se las llevó el viento, cosas que pensé
que jamás diría las terminó diciendo, eso me confunde un poco… realmente fui su
mejor amiga como decía?
Lo poco que tengo claro es que
los recuerdos siempre me van a quedar, que la recuerdo con muchísimo cariño,
con las lágrimas y los mocos por el piso. Siempre le voy a desear lo mejor y
que siempre voy a atesorar y desear que algún día nuestra amistad vuelva a ser
lo que era.

